lunes, 31 de agosto de 2009

Sueños en una ventana/ Sonhos numa janela

Hace frío afuera y adentro la gente crea un ambiente cálido. Entonces la ventana se comienza a empañar. No te das cuenta, pero en un momento ya no podés ver las cosas con claridad.
Las luces se dispersan, se pierden las formas y el verde se ve genial. Las miles de gotitas minúsculas hacen que la luz se transforme en un curioso arcoiris. Estás viviendo uno de tus sueños más locos y no estás dormido, ni te fumaste nada.
Sólo ves por la ventana mientras hace frío afuera y adentro el bochorno ya se hace insoportable. Entonces alguien te empuja y te salís del sueño. Pasás una mano por la ventana y volvés a la realidad, mientras otros siguen soñando en las demás ventanas.

Faz frío lá fora, e dentro a gente cria um ambiente quente. Então a janela começa a se embaçar. Não percebes, mas num momento já não podes ver as coisas com claridade.
As luzes se dispersam, perdem-se as formas e o verde se vê genial. Os milhares de gotinhas minúsculas fazem a luz transformar-se num curioso arco-íris. Estás a viver um dos teus sonhos mais loucos e não estás dormido, nem fumaste nada.
Só vês pela janela enquanto faz frio lá fora e dentro o mormaço já começa a ser excruciante. Então alguém te empurra e sais do sonho. Passas a mão pela janela e voltas à realidade, enquanto outros continuam a sonhar nas restantes janelas.

sábado, 29 de agosto de 2009

Que nos vean volar/ They'll see us fly

"La elección es nuestra, si todo está mal" dice una canción de The Ting Tings. Cuesta aceptar que las cosas no caminen como nosotros queremos. Pero llega el momento en el que nos ponemos a pensar "¿Qué diablos estoy haciendo aquí?".
Cuando una pared no nos deja seguir, debemos seguir pese a ella. Armarnos de un mazo y botarla de un golpe, sin pensarlo.
A veces nos atan los pies y aunque tengamos alas enormes, no podemos volar. La elección es nuestra. Podemos liberarnos, podemos surcar los cielos y dejar allá, en el suelo, a quienes nos ataron. Que nos vean volar.

"We've got the choice if it all goes wrong" That way goes a song by The Ting Tings. It's hard to accept that things don't go the way we want them to. But there's a moment when we think "What the hell am I doing here?".
When a wall doesn't let us pass, we've got to pass despite it. We've got to take a mallet and bring it down in one hit, thoughtlessly.
Sometimes they tie our feet and although we've got huge wings, we can't fly. We've got the choice. We can release ourselves, we can cross the sky and leave the ones who tied us there, on the floor. They'll see us fly.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Hoy sí nos agarran

— Que Dios te acompañe y que hoy no te quiten nada— le dijo Ana a Ricardo cuando éste salió de su casa, cerca de las cinco y treinta de la mañana.
— A ver cómo me va hoy, aunque los últimos días he visto mucha policía.
Ricardo le dio un beso a su mujer, tomó la bolsa negra y se la cargó al hombro. Saludó a doña Rosa, una señora de edad avanzada que llevaba, junto a su hija, un enorme bolso.
Los tres llegaron a la parada justo cuando el bus iba llegando. José, el chofer, les abrió la puerta trasera y por ahí subieron al bus.
Llegaron a San José pasadas las seis de la mañana. Se bajaron a un costado de la Plaza de Las Garantías Sociales, y de ahí caminaron hacia el Colegio de Señoritas, por el bulevar nuevo.
— Paisa, pele el ojo porque esta semana ya han agarrado a cinco por este lado y les han quitado los discos— le dijo un joven a Ricardo apenas lo vio venir.
Ricardo extendió la bolsa negra a un lado del bulevar y empezó a colocar unos ciento cincuenta discos compactos. En ese momento se oye un grito a lo lejos:
— Ahí vienen, ¡recojan!
Ante el aviso, las ocho personas que estaban junto a Ricardo recogieron los discos, medias, estuches para celular, fajas de vinil y otros objetos que ya habían acomodado sobre el piso.
— Empezando apenas, doña Rosa… Hoy no nos van a dejar en paz.
— Hay que buscar un lugar donde no lleguen, venga— le contestó la señora.
Comenzaron a caminar de nuevo los tres y ahora les acompañaba el joven que hablaba con Ricardo antes.
— Paisa, yo creo que hoy sí nos agarran.
— No hombre, hacele caso a doña Rosa y verás como todo sale bien.
Era ya casi mediodía cuando estaban al costado norte del Mercado Central.
— ¡La tercera de Transformers! ¡La huérfana! ¡La era de hielo!— gritaba Ricardo.
— ¡A dos mil el zapato de moda!— le secundaba la hija de doña Rosa.
En eso se acercó un hombre de unos treinta años.
— ¿A cuánto tiene las películas?— le preguntó a Ricardo. —Es que viera que mi hija está como loca por ver La era de hielo, y quiero llevársela.
— A mil doscientos, pero si lleva tres se las dejo a tres mil.
Ricardo estaba distraído negociando con el hombre y no se dio cuenta cuando llegaron dos policías municipales.
— Ustedes están vendiendo sin patente, van a tener que darnos la mercadería— dijo uno de los policías.
— ¿Y de qué quiere que comamos, si no hay trabajo? Esta es la forma en que nos ganamos la vida— contestó doña Rosa con indignación.
— Eso no es problema nuestro. Nosotros sólo cumplimos órdenes.
Luego de un breve forcejeo, a Ricardo le quitaron la bolsa negra y las películas. Lo mismo hicieron con el otro joven y también a doña Rosa y su hija les quitaron el enorme bolso. El joven se volvió hacia Ricardo con desánimo.
— Te lo dije, Paisa: “Hoy sí nos agarran”.

(Historia de una página para el curso de Producción Audiovisual)

lunes, 17 de agosto de 2009

Cada lunes/ Every Monday

Aquel lunes el clima era frío, de seguro. Así como me gusta. Yo quería llegar en la noche de San Juan, pero me retrasé dos días. De todas maneras, quién sabe si habría gente esperando por mí un sábado.
Siete días y ya era lunes de nuevo. Diecinueve años y poco más, y es lunes de nuevo.
Alguna vez pensé que cada lunes crecía un poco. Que cada lunes aprendía un poco. Pero últimamente he caído en cuenta de que cada lunes también muero un poco.
Cada lunes volverán esos recuerdos y rondará el fantasma que me acompañó en mi sueño. Pero los fantasmas no se sienten como antes. Lo que sentiré será el frío, como aquel primer lunes.

That Monday the weather was cold. As I like it. I wanted to come on Saint John's Night, but I was late for two days. Anyway, would there be anybody waiting for me on Saturday?
Seven days and it was Monday again. Nineteen years and a little more, and it is Monday again.
Some day I thought that every Monday I grew a bit. That every Monday I learnt a bit. But lastly I've realised that every Monday I also die a bit.
Every Monday those memories will be come back, and the ghost that went with me in my dream will be prowling.
But I don't feel ghosts like before. I will only feel the cold, like that first Monday.

sábado, 15 de agosto de 2009

Nunca es tarde/ It's never late

Nuestra vida empieza luego de muchos años de vida. Con ese mismo aire, con esa misma sangre, con esa misma alma.
Así pasan treinta y siete semanas, algunas menos, pocas más. Hasta que alguien corta un cordón y entonces aquella vida se divide en dos. Y entonces puede ser que cada quien jale por su lado, o que no se acostumbren y se queden unidos por siempre.
En mi caso dichosamente fue así. Cada abrazo hace que volvamos a ser un sólo aire, una sola sangre, una sola alma. Cada día la abrazo con más fuerza, porque ese momento es único.
Es el momento en que más disfrutamos de la vida, esa vida que es un gran regalo de ella: de mi madre.

Our life starts after many years of a life. Sharing the air, sharing the blood, sharing the soul.
So thirty seven weeks pass, some less, a few more. Until somebody cuts a cord and so that life gets divided. And maybe each one takes a different path, or maybe they don't get accostumed and stay together forever.
In my case, fortunately, it was that way. Each embrace makes us be one air again, one blood again, one soul again. I embrace her stronger everyday, because that moment is unique.
That's the moment we enjoy life the most, that life which is a great gift from her: from my mother.

viernes, 14 de agosto de 2009

El diálogo de todas las noches/ The dialog of every night

Ahora me está viendo, y cree que no lo sé. Ahora está riéndose porque se dio cuenta de que sé que me está viendo. Y ahí viene para que hablemos.
Y se sienta y yo me siento. Sonríe y yo sonrío. Me conoce más que nadie, y sabe que quiero cantar. Y cantamos.
Por ahí de la tercera canción recordamos en lo que estábamos. Íbamos a hablar sobre el día de hoy, y si fue mejor que el de ayer, y si fue peor que el de antier. Íbamos a platicar acerca de aquella muchacha que entrevisté hoy... De verdad, estaba muy guapa.
Y entonces vuelven The Ting Tings y nos distraen de nuevo... Y luego Raquel. Dos canciones más y volvemos a lo nuestro.
-¿Qué vas a hacer mañana?
-Lo que vos querás. Pero dejame participar.

He's now looking at me, and he thinks I don't know. He's now laughing, cause he realised that I know he's looking at me. And here he comes to talk.
And he sits down and I sit down. He smiles and I smile. He knows me more than nobody, and he knows I want to sing. And we sing.
By the third song we remember what we were doing. We were going to talk about today, and if it was better than yesterday, and if it was worst than the day before yesterday. We were going to talk about the girl I interviewed today... Actually, she is beautiful.
And so they come again, The Ting Tings, and distract us... And later, Raquel. Two more songs and we are back to our deal.
-What are you going to do tomorrow?
-Whatever you want. But let me be part.

martes, 11 de agosto de 2009

Subiendo gradas/ Going up

Conforme subíamos aquellos más de cien escalones, nos íbamos acercando a la civilización. Es que allá abajo no puede llamarse civilización, aunque viva gente.
Yo estoy acostumbrado a esos ambientes y he lidiado con ellos. Por la costumbre no me extrañó -y poco me conmovió- ver a dos niños en botas de hule llorando, sin saber de qué.
No sé si sea peor eso, o tener lástima pero volver a San José a la vida de siempre.
Yo me considero uno más, aunque el agua no suba más de veinte centímetros cuando entra en mi casa. Y vi en sus ojos la mirada de mi gente, vi en sus gestos y en su amabilidad los de una familia, que aunque olvidada por muchos, ahí está: esperando que volvamos nuestros ojos a ellos.
Yo me considero uno más de ellos... ¿No cree usted que ellos son sólo unos más de nosotros?

As we went up more than hundred stairs, we were getting closer to civilization. Because down there, it couldn't be called civilization, though there's people living there.
I am accustomed to those environments and I've got to cop with them. That's why I did not get surprised -and I almost wasn't moved- to see two children wearing rubber boots and crying, don't know why.
I don't know whether that is worst than feeling pity but coming back to San Jose to our daily life.
I consider myself one of them, though water don't rise more than twenty centimetres when it comes into my house. And I saw in their eyes the look of my people, I saw in their gestures and kindness the ones of a family forgotten by many people, but that is there: waiting for us to turn our eyes to them.
I consider myself one of them... Don't you think they are just a few ones of us?

jueves, 6 de agosto de 2009

Lluvia/ Rain

Cuando llueve en San José, llueve parejo. Para mí que me daba un avenidazo, para el limpiabotas que se refugió bajo un techo y siguió trabajando, para la vendedora ambulante que recogió sus chunches y corrió tapándose con el plástico en que los había colocado.
Y yo, que me daba un avenidazo, de un pronto a otro no vi más que sombrillas. Y es que, ¿a quién le gusta que llueva de pronto?
Y entonces me vino este pensamiento. A veces nuestra vida es como San José: no falta el avenidazo por nuestra mente, de lado a lado; ni un limpiabotas que nos sonría y nos ayude, ni un ambulante que nos haga darnos cuenta de que hay alguien alrededor.
Pero cuando viene la lluvia, cada quien saca su sombrilla y se esconde debajo de ella. Y nos damos cuenta de que son verdaderamente pocos a los que seguimos viendo, porque vamos debajo de la misma sombrilla.

When it rains in San Jose, it rains for everybody. For I that was walking through the avenue, for the bootblack that sheltered below a roof and kept on working, for the itinerant seller that picked her trinkets up and ran covering herself with the plastic she put them on.
And I, that was walking through the avenue, from one moment to another saw nothing but umbrellas. Well, who likes it to rain suddenly?
So, I got this thought. Sometimes our life is like San Jose: there's always a walk through the avenue of our mind, from side to side; and a bootblack that smiles and helps us, and an itinerant seller that makes us realise that there's people around.
But, when rain comes, all of them get their umbrellas out and hide under them. And we realise that there are actually a few ones we keep on seeing, because we go under the same umbrella.

lunes, 3 de agosto de 2009

3 de marzo, diez para las ocho/ March, the third; eight less ten

Un año y cinco meses hace desde que su vida dio un giro. Lunes 3 de marzo, diez minutos para las ocho de la mañana. Afuera del aula 203, de pie, recostado en la pared. Con una camisa roja que sólo ese día se puso. Pantalón negro y zapatos embetunados.
La misma cara del cole. El mismo cabello del cole. El mismo del cole.
Esperaba un timbre a las ocho y no oyó nada. La gente entró al aula y él detrás. La misma rutina de las presentaciones: de dónde es, a qué hora se levantó (él lo hizo a las cuatro por primera y última vez), de qué colegio viene...
Empezó a conocer caras. Corazones más tarde, primero caras y nombres. No logró mucho, sólo recordaba las caras de las muchachas guapas del grupo. Era el mismo del cole.
Un año y cinco meses después, poco ha cambiado. Aquellas muchachas siguen siendo guapas. Pero él ya no es el mismo. Ya no se pone aquella camisa roja, ni embetuna los zapatos. Y hoy extraña algo más que su cabello.

One year and five months have passed since his life turned around. Monday, March, the third; eight less ten in the morning. Out of the room 203, standing, lying on the wall. Wearing a red shirt he wore only that day. Black trousers and polished shoes.
The same face from high school. The same hair from high school. The same guy from high school.
He expected the bell at eight, but he didn't hear anything. People got into the classroom and he did so. The same routine of introducing: where are you from, what time did you get up (he did at four for the first and the last time), what high school are you from...
He began to meet faces. Hearts later, first faces and names. He didn't achieve so much, just remembered the faces of the pretty girls in the group. He was the same guy from high school.
One year and five months later, a few things have changed. Those girls are still pretty. But he is not the same guy. He don't wear that red shirt anymore, nor he polish his shoes. And he now misses more than his hair.

sábado, 1 de agosto de 2009

Pausar o Reanudar/ Pause or Resume

Volví a pensarlo. Volví a estancarme en lo que me hizo estancarme antes. ¿Y si lo que es diferente nos da miedo, sólo porque es diferente?
El escepticismo puede matar la ilusión. Pero no puedo evitarlo, porque esa es mi religión y mi forma de ser. Es fácil ilusionarse pero es fácil desilusionarse cuando se duda.
No quiero dudar ni me quiero quedar aquí otra vez. Me costó retomar una añeja ilusión, y no quiero dejarla en pausa otra vez. No me gustaría que quede en pausa para siempre.
De momento, dejaré que corra la cinta para ver si no me aburro de esta película, como suelo aburrirme de todas cuando empiezo a dudar de que el final sea el mejor final que pudiera tener.

I thought about it again. I am stuck again onto the same thing I was stuck before. Can a different situation make us afraid just beacuse it is different?
Skepticism might kill illusion. But I can't avoid it, cause that's my religion and my way of life. It is easy to have hope, but it is easy to lose it also when we doubt.
I don't want to doubt nor I want to stay here again. It was hard to resume an old illusion, and I don't want to pause it again. I wouldn't like to pause it forever.
Meanwhile, I shall let the tape play and see if I don't get bored as I always do, when I start to doubt whether the final is the best one it could have.