sábado, 28 de noviembre de 2009

El mayor poder femenino/ The greatest power of women

Es cierto, no puedo negar que las mujeres tienen grandes poderes. Yo me atrevería a decir que son muchísimos más de tres. Pero hay uno que es, para mí, el mayor de todos.

El poder de verte a los ojos y desconectarte del mundo.
El poder de tocarte y ponerte a temblar.
El poder de abrazarte y hacerte niño.
El poder de hablar y hacerte reír por nada.
El poder de decir algo que se te grabe en la mente.
El poder de que su rostro se te grabe en la mente.
El poder de hacerte feliz.


It's true, I can't deny that women have great powers. I'd dare to say that they're many more than three. But there's one, for me, greater than any other.

The power of looking at your eyes and disconnecting you from world.
The power of touching you and making you tremble.
The power of embracing you and making you feel like a child.
The power of speaking and making you laugh for nothing.
The power of saying something that you'll remember forever.
The power of making you remember her face forever.
The power of making you happy.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Un estupendo día de 40 horas/ An outstanding 40-hour day

Así es... Descubrí que no hay nada mejor que levantarse un martes a las 6:30 de la mañana y no saber cuándo volverás a dormir.
Entre sitios web, regañadas de profesoras insolentes, lesiones de rodilla, matrículas, radio, boletines informativos, propuestas laborales, stop motions, locuciones teóricas, desayunos inusuales, seis avenidazos y medio y una buena ruleada de 1 a 5 de la tarde. Así pasaron estas 40 horas.
Ha sido un día larguísimo, pero útil: mucho trabajo y mucha gente grande.
Hace unos meses escribía que ojalá los días fueran de 40 horas o que pudiéramos dejar de lado las obligaciones y dedicarnos a lo que verdaderamente nos hace felices. Hoy puedo decir, luego de haber vivido mi día de 40 horas, que obligaciones y felicidad pueden ser sinónimos si disfrutamos lo que hacemos y tenemos a la gente adecuada alrededor.

Yes... I found out that there is nothing better than waking up a Tuesday at 6:30 in the morning, and not to know when you're going to sleep again.
Among websites, scoldings from insolent teachers, knee injuries, enrollments, radio, informative bulletins, job suggestions, stop motions, theoretical voice-overs, unusual breakfasts, six and a half trips along an avenue, and a good nap form 1 to 5 p.m. So was my 40-hour day.
It's been a very long, but working day: much work and many great people.
Some months ago I wrote that I wanted days to be 40-hour lasting, or we to leave aside obligations and to do what makes us really happy. Today I can say, after living my 40-hour day, that obligations and happiness may be synonyms if we enjoy what we do and we have got the right people around us.

martes, 17 de noviembre de 2009

¿Cuánto es mucho?/ How much is too much?

Yo no puedo creer que se pueda vivir con una vez cada quince días. Es exagerado. Hay quienes dicen que una o dos veces por semana es normal.
Para mí no es normal. Para mí la gente se acostumbra y eso está mal. Para mí dos veces por semana, está sobre el límite.
Es difícil saber cuánto es mucho, sobre todo si uno se niega a aceptar que algo anda mal. Otros lo hacen una vez al día. Francamente para mí eso no tiene más allá.
No basta con cubrirse, no es sano que venga un nuevo día y saber que de nuevo será igual. Para mí, es la abstinencia la solución. O dejar en casa el corazón.

I can't believe that we can live with once every fifteen days. It's exaggerated. There's people who say that once or twice a week is normal.
It isn't normal for me. For me, people get accustomed and that's wrong. For me, twice a week is on the edge.
It's hard to know how much is too much, especially if we don't want to accept that something's going wrong. Others make it once a day. Frankly, for me that couldn't go more beyond.
It is not enough to shelter, it's not sane to wait for another day and to know that it is going to be the same. For me, abstinence is the solution. Or just leaving the heart at home.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Para no perder la costumbre/ For not to lose the habit

Aunque tenía un poco abandonado el blog, siempre encuentro un motivo para escribir... Y espero que usted siempre encuentre acá un motivo para leer ;)

Es curioso, hace unas semanas pasaba las noches acá, hablando con gente, pensando, y escribiendo esos (estos) pensamientos.
Ahora mis noches pasan entre acordes y canciones, porque hace unos días retomé mi lentísimo aprendizaje de la guitarra. Y a pesar de eso, no dejo de pensar en lo que me sigue inspirando. Es cierto que hace tiempo no compongo una canción. Para usted no he compuesto ninguna todavía, pero sí es suficiente inspiración para haber aprendido en un mes lo que no pude en casi dos años.
Sigo cantando, porque siempre existe un motivo para cantar. Siempre existe un motivo para escribir. Porque siempre hay una inspiración; por eso yo me considero, sin afán de presumir, un Da Vinci moderno.

Though I've had my blog a bit neglected, there's always a reason for me to write... And I hope you to find always a reason here to read ;)

It is curious, weeks ago I spent my nights here, talking with people, thinking, and writing those (these) thoughts.
Now my nights go by among chords and songs, cause some days ago I resumed my slow learning on guitar. But, despite that, I don't stop thinking about what inspires me. It is true that I haven't written songs for a while. I didn't write a song for you yet, but you're enough inspiration to have learnt in a month what I couldn't in almost two years.
I keep on singing, cause there's always a reason to sing. There's always a reason to write. Cause there's always an inspiration; that's why I consider myself, without intention to fancy, a modern Da Vinci.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Astronomía filosófica

Yo estoy seguro de que a Dios no le importa que yo crea en la Big Bang. Y justo pensando en la Big Bang y en todo lo que surgió de ella, por un momento caí en cuenta de que somos un insignificante accidente de la historia universal.
Es decir, los cien años que algunos afortunados viven son una millonésima del tiempo que ha pasado desde el principio. Aún, todo el tiempo que lleva la vida en la Tierra no es nada, literalmente.
Y bueno, pudimos hacer de este planeta lo que es y eso es un gran logro, desgraciadamente efímero.
Igual podemos destruirlo, pero ¿qué importancia tiene? Si este planeta desaparece, a lo sumo desaparecerá la Luna y se afectarán las órbitas de Marte y Venus. Nada más, todo el universo seguirá igual. Le hace considerablemente más daño una nova que el calentamiento global.
Pero si me preguntan, les diré que estoy seguro de que somos la única forma inteligente de vida en todo el espacio. Y si desaparece la Tierra, nos iremos, y entonces nadie más podrá disfrutar de todo lo que existe. Es que en realidad, si no hay quien se dé cuenta de que existe, no existe. Así que si nos vamos, no hay más. Todo deja de existir con nosotros.

Dedicado a G.R.A., que le gusta la astronomía...

lunes, 2 de noviembre de 2009

Las neuronas deben servir para algo más/ Neurons must work for something more

Se supone que nacemos con millones de ellas. Son diminutas, tanto que según mi clase de Teorías de hoy, creer en ellas sin verlas es cuestión de fe.
Luego de cierta edad, comienzan a morir. Pero un estudio reciente indicó que uno nunca pierde la memoria, lo que sucede es que al no ejercitarla es más difícil -pero no imposible- recordar. (Hasta aquí parece un post de Océanos y dados).
¿A qué viene todo esto?
Las neuronas deben servir para algo más que morir. Si no son indispensables para recordar, tanto que aunque mueran nos basta con las demás, ¿para qué las tenemos?
Para pensar. Pensar. Y pensar es dejar de actuar por instinto, porque lo que nos distingue de otros animales es el uso de la razón. Pensar es no dejarnos llevar por lo que parece evidente, si no razonar y ver la realidad.
Los que tienen las neuronas sólo para que se les mueran unas miles cada día y algunos millones con cada borrachera, son sólo fracasos evolutivos. He dicho.

We are supposed to be born with millions of them. They're tiny, so much that according with today's Theories lesson, to believe in them withouth seeing them is a matter of faith.
After certain age, they begin to die. But a recent research concluded that we never lose the memory, just when we don't exercise it, it's harder -but not impossible- to remember. (So far it looks like a post for Océanos y dados).
What's the purpose of this?
Neurons must work for something more than dying. If they're not indispensable to remember, that although they die, we've got enough with the rest, what have we got them for?
To think. To think. And to think is not to let us believe what seems to be evident, but to reason and look for the truth.
People who have got neurons just to let thousands of them die every day, and some millions every drunkeness, are just evolutive failures. I have spoken.