sábado, 17 de septiembre de 2011

Los pequeños Pan sapiens

En  el marco del día del niño:

Los científicos, en un arrebato de antropocentrismo, han clasificado a todos los primates en géneros diferentes al nuestro, asumiendo que los humanos somos únicos.
Pero al revisar las relaciones genéticas entre los chimpancés, bonobos y humanos, ahora se han dado cuenta de que lo más razonable es que sean solo especies diferentes de un mismo género. Incluso, algunos abogan por que nos reclasifiquen como Pan sapiens. Pero, ¿por qué, si somos tan diferentes física y mentalmente?
Bueno, la razón de eso es que somos niños. Todos. ¿Han visto alguna vez cómo los ancianos de nuestra especie se van pareciendo más a los grandes primates?
Nuestras características físicas (cabeza grande y redondeada, cara achatada, etc.) son similares a las que tienen los pequeños simios.
A eso se le llama neotenia (sucede también en los perros, que son como cachorros de lobo toda su vida), y quizás se desarrolló como respuesta a una vida más tranquila y con menos preocupaciones que las de nuestros ancestros salvajes.
Eso tuvo la ventaja adicional de que, como somos siempre niños, podemos seguir aprendiendo hasta que queramos, al contrario de otros animales que todo lo aprenden en su infancia.
Así que, no somos tan especiales. Somos simples niños de una especie de simio que debió existir llamada Pan sapiens.