sábado, 21 de enero de 2012

El frío ¿se irá?

Uno nunca está conforme. Eso dicen.
Yo puedo decirlo cuando se trata de temperatura. Detesto Alajuela porque es una sucursal del Infierno. Pero resulta que alguna vez escribí una canción donde comparo el frío con todo lo malo que puede pasar.
Y puedo decirlo cuando se trata de todo lo demás. Porque a veces tanto calor te llega a quemar, o a sofocar. A veces el calor no te deja pensar.
Pero el frío... El frío se siente bien solo cuando tenés algo con qué cubrirte. Cuando sabés que no hay nada, y que aunque te movás solo vas a encontrar más frío, ahí sí que está mal.
Ahorita parece que tengo un buen abrigo. Al menos, por ahora, me ayuda a no congelarme.
Pero algún día tendré que salir al sol. Y ahí sí, aunque quiera, nada me va a proteger si llego a quemarme. A menos que tenga todavía conmigo ese abrigo...
Siendo así, puede que prefiera el calor que el frío de mi canción. Ya veremos.

jueves, 12 de enero de 2012

El cancionero de los momentos/ O cancioneiro dos momentos

Siempre lo he dicho. Las listas de reproducción se van llenando de canciones que nos recuerdan algo. A veces es vacilón, a veces es frustrante, a veces es triste acordarse de por qué esa canción está ahí.
A veces ponerse a navegar entre cientos de canciones te evoca cientos de momentos. Cientos de personas. Cientos de recuerdos.
Y esos pequeños viajecitos al pasado en 3 o 4 minutos son la mejor manera de transportarse en el tiempo.
Claro que nada se compara con volver a vivir algo en vivo y en directo. Pero eso sí es mucho menos frecuente, por eso, tener a mano un par de audífonos es la mejor opción para cuando te dan ganas de recordar.

Sempre tive dito. As filas de reprodução vão-se enchendo de canções que nos lembram algo. Às vezes é divertido, às vezes é frustrante, às vezes é triste lembrar por quê essa canção está aí.
Às vezes navegar entre centos de canções evocam-te centos de momentos. Centos de pessoas. Centos de lembranças.
E essas pequenas viageninhas ao passado em 3 ou 4 minutos são a melhor forma de se transportar no tempo.
Certamente nada se compara com voltar a viver algo em vivo e em direito. Mas isso sim é menos frequente, por isso, ter à mão um par de fones é a melhor opção para quando te dão ganas de lembrar.