lunes, 17 de diciembre de 2012

Ir y venir/ Ir e vir

El que anda distraído podría decir que la Luna es impredecible. Solo un día vuelve a ver al cielo y está ahí grandota y redonda saliendo por el sureste, y luego ve apenas una línea de luz justo al otro lado del cielo.
Pero en realidad no hay misterio. La Luna va y viene, un día está aquí y otro allá, pero nunca se sale de su camino. A veces le gusta experimentar, y entonces se eclipsa y se pone roja, o eclipsa al Sol y todo se oscurece.
Así es un año de nuestra vida también. Vamos por un camino, pero a veces tomamos esos pequeños desvíos, que pueden divertirnos, pero también nos pueden sonrojar u oscurecer.
Es un ir y venir, puede parecer que nos desviamos, pero son solo fases que nos llevan siempre al mismo camino.

Quem anda distraido pode dizer que a Lua é imprevisível. Só um dia vê ao céu e aí está, grande e redonda, a sair pelo sudeste, e depois vê apenas uma linea de luz justo ao outro lado do céu.
Mas, a verdade é que não tem mistério. A Lua va e vem, um dia está aqui e outro lá, mas nunca se sai do seu caminho. Às vezes gosta de experimentar, e então se eclipsa e se torna vermelha, ou eclipsa ao Sol e tudo se obscurece.
Assim é um ano na nossa vida tambem. Vamos por um caminho, mas às vezes fazemos esses pequenos desvios, que podem nos divertir, mas tambem podem nos corar ou obscurecer.
É um ir e vir, pode parecer que nos desviamos, mas são somente fases que nos levam sempre ao mesmo lugar.

martes, 11 de diciembre de 2012

Si el mundo se detiene

Ya estamos a pocos días de que la Tierra deje de girar y salgamos todos volando a 1600 km/h, conociendo por unos segundos a Urano mientras nos vamos tostando...
Sé que no suena muy bien, pero debe ser divertido que ese sea el fin del mundo.

Como decía hace casi un año, las teorías estas de que se va a acabar el mundo son varas. Pero siempre es divertido imaginar al menos qué haríamos. Yo me puse algunos propósitos y he aquí los resultados:

  • Comencé a hacer un webcómic llamado Spalupa y Lactorina. Desgraciadamente, me enteré de por qué la mayoría de caricaturistas abandonan sus webcómics: llega un momento en que las ideas sencillamente no fluyen.
  • Este blog existe todavía. Solo que ya no me acuerdo por qué.
  • Dibujar, no lo he hecho mucho, pero hace poco hice un dibujillo que puede valer por todo el año. En cambio sí me he dedicado más a observar bichos y esas cosas, y hasta he sacado un montón de fotos de arañas.
  • Hoy, con diez kilos más, sé que podré vencer fácilmente la atmósfera. El problema es que me pasé cuatro kilillos, pero mi bicicleta, la Capuchina, me ayudará a quemarlos si no se queman en el viaje espacial.
  • Superé con creces mi ración de alcohol anual. Las visitas a la Calle de la Amargura, que hace un año eran nulas, este año se volvieron frecuentes.
  • Todavía el domingo me subí al techo a arreglar la antena para ver bien la mejenga del mostro, pero en vez de que me cayera un rayo y fuera a conocer al Patrón, lo único que hice fue romperla.
  • La verdad es que he tenido dinero para una flauta irlandesa, pero me dio pereza comprarla. Y en realidad me ha dado pereza comprar todo lo que digo que quiero.
  • Este año además, cambió abruptamente mi futuro ideal. Si sobrevivo el viaje a Urano, tal vez me haga museógrafo. 
Espero que la gente que me ayudó a cumplir lo que se haya cumplido en este año, salgan volando conmigo dentro de diez días. Bueno, supongo que no les quedará de otra, si el mundo se detiene.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Por dicha...

Llevaba rato esperando que cayera de nuevo, de donde fuera. Perder la inspiración para mí es casi como perder la consciencia. Es casi como vivir en automático, quitándole lo chiva de las sorpresas a la vida.
Por dicha llega, de vez en cuando. Y aunque se quede solo un ratito o varios años, es bueno aprovechar esos momentos para hacer reportajes, o revistas, o decorar el blog.