martes, 22 de enero de 2013

Un día tiene 24 horas

Y es suficiente.

(Porque nos hace querer aprovecharlo, y porque se termina para que venga el siguiente).

martes, 1 de enero de 2013

Escribiendo idioteces

Detesto las bombetas (a las bombetas no, esas me caen bien). A veces me cuesta entender por qué cambiamos de año el 1 de enero y no el 1 de febrero. Me gustaban más los años nuevos antes cuando, a pesar de todo, estaba la familia completa y podía darle ese abrazo anual.

Aún así, puede que me haga ilusión este año. He querido empezarlo cumpliendo con algo que tenía dando vueltas en la mente hace rato (por eso, a partir de hoy pueden ver la segunda temporada de Infierno Celestial).

Cuando empezó el 2012 me dije: "este año voy a ser periodista". Hoy me digo: "tal vez me haya dado cuenta de que me apasiona más la producción, pero todavía quiero probar lo de la museografía, y tal vez algún día la arquitectura". Y la verdad no sé qué seré el 31 de diciembre.

Todavía tengo cosas por hacer. Para mí el 2012 no ha terminado, pero en el calendario ya pasó y siento como me va cayendo el tiempo encima. Solo espero algún día dejar de escribir idioteces, y probar los frijoles chinos, y dejar de distraerme. Tal vez este 2013 sea el momento idóneo...