martes, 30 de julio de 2013

Mis odios extraños

Los Pan sapiens venimos programados para odiar algunas cosas, ya sea porque representan algún peligro para nuestra supervivencia o porque simplemente nos da la gana.
De esos últimos odios es de lo que quiero hablar, en este caso de los míos. Ya verán que hay cosas muy raras en esta lista y algunos me querrán golpear por ello, pero en la variedad está el gusto.

  • Dos cosas en la vida son completamente intolerables para mí: el jugo de limón y la música cristiana. No soy capaz de soportarlos ni medio segundo.
  • Gracias al maravilloso instante en que se juntaron mis cromosomas soy hombre. No hubiera soportado ser mujer y tener que usar maquillaje. Aún así, detesto tener que verlo, y más aún, verlo como algo "normal".
  • Solo una vez en la vida he disfrutado leer un libro. Bill Bryson con Una breve historia de casi todo es el único que ha podido vencer mi odio hacia la literatura.
  • Puedo incluir entre mis fobias el famosísimo sistema operativo de Google, Android; así como su servicio de correo. También entra en esta lista el Dropbox.
  • Si pudiera escoger una sustancia sin la cual vivir sería la histamina. No sé por qué tantos millones de años de evolución no han logrado que nos deshagamos de ella.
  • Hablando de cosas sin sentido en la evolución, ¿para qué otra cosa sirven los Aedes aegypti que no sea para jodernos la vida? Lo sabía: para nada.
  • Sigamos con animales. ¿A quién se le ocurrió domesticar lobos? Estarán contentos, los perros tampoco tienen sentido.
  • Mucha gente de mi generación es fan de Harry Potter, yo es que simplemente no le hallo la gracia. Tampoco a los comics y películas de súper héroes.
  • El ambiente de los restaurantes, sobre todo si se ven muy finos, lo detesto. Prefiero comer en una soda con cubiertos de plástico.
  • ¿En serio les gusta sentir humo en sus gargantas y pulmones? No tengo nada contra el tabaco o la marihuana, pero hay formas menos salvajes de drogarse, ¿no?
  • Qué rico estar en una playa disfrutando del mar, la gente y... ¿El calor? No, gracias. Después de los 26ºC mi organismo se desnaturaliza.
  • Todos después de los 10 años más o menos ya tenemos cuatro colmillos y ocho premolares. Y digo yo que para algo deben servir. Los vegetarianos algo no han entendido.
  • Parece que soy el único por aquí que odia tostar el pan. Ni siquiera comentaré sobre eso.
Fijo me han faltado un montón de cosas, puede que luego haga otro post con lo que recuerde. Ahora sí... El que esté libre de pecado, no me de muy duro, porfa.

domingo, 28 de julio de 2013

A good day

Decía antes que hay que volver a empezar. Pero a veces uno no sabe cómo.
Bueno, el tiempo se encarga de irlo aclarando todo. Aunque los cielos no luzcan completamente azules, algo de luz nos va dando y nos va dibujando lo que viene.
Y como esta fue una buena semana, la canción ideal es A good day, de Lena Meyer-Landrut.

Dizia antes que há que voltar a começar. Mas às vezes não sabemos como.
Bem, o tempo se encarrega de aclarar tudo. Ainda que os céus não luzam completamente azules, um pouco de luz vai a nos dar, e vai a desenhar-nos o que vem.
E como esta foi uma boa semana, a canção ideal é A good day, de Lena Meyer-Landrut.

sábado, 13 de julio de 2013

Para volver a empezar/ Para voltar a começar


Uno suele quejarse mucho. A veces, quejarse por todo. Pero la vida es tan fácil cuando todo nada más fluye. Un día después del otro, ya te sabés el guion de memoria y vas como si nada.
En cambio, hay etapas en que sencillamente no tenés ni guion, ni nada que pueda fluir. Y cuando vivís esa etapa en todos los espacios de tu vida, estás jodido. A ver qué hacés para que todo vuelva a fluir.
Para volver a empezar, como nos dice Fran Perea.

Costumamos queixar-nos muito. Às vezes, queixar-nos por tudo. Mas a vida é tão fácil quando tudo somente flui. Um dia depois do outro, já sabes o roteiro de memória e vais como se nada.
Ao invés, há etapas em que simplesmente não tens roteiro nem nada que possa fluir. E quando vives essa etapa em todos os espaços da tua vida, estás fodido. A ver o quê fazes para que tudo volte a fluir.
Para voltar a começar, como nos diz Fran Perea.