miércoles, 20 de noviembre de 2013

En bus II

La gente del bus me cae bien.
Es decir, no los conozco. No sé qué religión profesan, no tengo idea de cuál sea su ideología y solo por la ropa ni siquiera puedo saber a qué se dedican.
Lo chiva de la gente del bus es eso, que pueden ser cualquier cosa. Que son una incógnita.
Lo que nos hace humanos son las particularidades de la mente de cada quien, eso que suelen llamar personalidad. Pero la gente del bus apenas tiene personalidad. La dejan asomar un poco cuando se ponen los audífonos, cuando cierran la ventana, cuando sacan el libro o cuando le dan campo a la muchacha o al viejito que se acaba de subir... o cuando no le dan campo.
Por lo demás, somos todos iguales ahí dentro. Creo que, para mí, la gente se vuelve un poco más chiva cuando deja de ser humana, al menos por una hora mientras va camino a casa.

martes, 5 de noviembre de 2013

Interludio

Se comienza en cero y se termina en cero. Nada se gana, nada se aprende.
Un ejercicio, un experimento, un descanso para la mente. Un "nada pasó", aunque el tiempo corrió.
Un simple interludio, pues.