domingo, 25 de diciembre de 2016

(Sin título - Navidad y esas cosas)

Uno, cuando ha vivido carencias materiales durante buena parte de su vida, aprende a ser agradecido cuando hay tiempos en los que todo va bien, e incluso se vislumbra aún mejor, al menos en ese aspecto.
Pero cómo jode cuando en cambio se ve cada vez más lejano recuperar afectos, relaciones personales que alguna vez fueron lo más importante en la vida. O cuando la misma vida suele llevar otro ritmo, más lento y acongojante, para estas cosas, cosas que uno pone siempre en primer lugar.
Se aprende entonces a estar agradecido, aunque no conforme. Y aunque se pueda decir que son buenas fiestas, hablar de felices fiestas sería muy aventurado. En todo caso, siempre hay que agradecer, porque la misma vida es suficiente regalo para disfrutar por todo un año. Y los que vengan.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Frío

Pocas veces en la vida he sentido tanto frío.

Como la vez que me bajé como si nada del bus y olvidaba que eran las 5 de la mañana, en pleno invierno, en Jalisco.
O como la vez que aguanté un aguacero por dos horas cuando la temperatura era de 7ºC, y al volver al aparta tuve que encender la estufa y acercar las manos para evitar la hipotermia.

Este es un frío diferente, de ese que llega hasta lo más hondo, y no te deja respirar, ni pensar casi. Ese que solo te da ganas de meterte bajo las cobijas, cubrirte hasta la cabeza y quedarte ahí dentro, seguro, tranquilo, sin saber nada de nada, ni de nadie.
Ese frío que se siente más adentro que en la misma piel.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Diálogo interno: Error 417

- ¿Qué estás haciendo?
- Lo que puedo...
- No. Justamente no estás haciendo lo que podés.
- ¿Y qué es lo que puedo hacer? Lo que quiero, no.
- No... Lo que podés.
- ...es que no sé si quiero hacer lo que puedo... Solo sé que no puedo hacer lo que quiero.