viernes, 5 de mayo de 2017

Diálogo (III)

¿Por qué cuesta tanto?

Cuando pasa un año (o más) y uno sigue sin tener respuestas, se tienta a pensar que sencillamente no hay respuesta.
Cuando la pregunta es retórica, usualmente no se esperaría que tenga respuesta. Pero a veces uno quiere ir más allá de lo retórico y encontrar respuestas.

Quiero entender, pero no puedo.

Querer no implicar poder, aún cuando se quiera demasiado. Aun cuando se piense que no hay forma de querer más.

...

Eso sí, creo haberme dado cuenta de que existen pequeños lugares cargados de magia o qué sé yo, en los que uno es capaz de querer como nunca, entender como nunca, y sí, poder como nunca.  Y uno se da cuenta de que no es mucho lo que hay que hacer: solo colocarse boca arriba y mirar las ramas y las hojas de un árbol. De aquel árbol.

0 comentários: